Hay piezas en una excavadora que reciben atención constante —el motor, el circuito hidráulico, los implementos— y otras que se ignoran sistemáticamente hasta que fallan. Las orejetas y los bulones están en el segundo grupo.
Son las piezas que articulan el brazo, el balancín y los implementos. Sin ellas, la excavadora no puede mover nada. Con ellas desgastadas, la máquina trabaja con holgura, pierde precisión, somete el brazo a esfuerzos que no debería recibir y acelera el deterioro de todos los componentes del sistema de articulación.
Este artículo explica qué son las orejetas y los bulones, cómo funciona el sistema de articulación de una excavadora, qué señales avisan cuando están al límite y qué hacer cuando hay que sustituirlos.
Qué son las orejetas y los bulones y cómo trabajan juntos
Las orejetas son las piezas metálicas soldadas al implemento —cazo, martillo, cuchara— que tienen los orificios por los que pasan los bulones. Son la interfaz entre el implemento y el brazo de la excavadora. Su geometría —separación entre orejetas, diámetro del orificio, espesor de la chapa— determina el acoplamiento con la máquina.
Los bulones —también llamados pasadores de articulación— son los ejes cilíndricos que pasan por los orificios de las orejetas y permiten la rotación del implemento respecto al brazo. Son piezas de desgaste que trabajan sometidas a flexo-torsión, impacto y fricción continua con los casquillos de bronce del alojamiento.
El sistema completo de articulación funciona así: el bulón pasa por los orificios de las orejetas del implemento y se apoya en los casquillos de bronce del alojamiento del brazo. El implemento puede girar alrededor del bulón. El bulón está retenido lateralmente por pasadores, chavetas o tuercas según el diseño.
Cuando el sistema está en perfecto estado, el implemento gira con suavidad, sin ruido y sin holgura lateral. Cuando el bulón o los casquillos están desgastados, aparece el juego —la holgura— que es la señal más clara de que algo hay que revisar.
Qué ocurre cuando las orejetas o los bulones están desgastados
El desgaste de las orejetas y los bulones no ocurre de golpe: es un proceso gradual que empieza con un juego mínimo y va aumentando con el uso. El problema es que muchos operarios no perciben la diferencia entre una máquina con articulaciones nuevas y una con articulaciones desgastadas porque el deterioro ha sido lento.
Las consecuencias del desgaste avanzado son varias y todas tienen coste:
Pérdida de precisión en el trabajo. El implemento «baila» lateralmente. En trabajos de excavación general no es crítico, pero en zanjas estrechas, demolición controlada o cualquier trabajo que requiera posicionar el implemento con precisión, el juego hace el trabajo más difícil y menos eficiente.
Impacto adicional en el brazo. Cuando hay holgura en la articulación, el implemento no solo gira: también golpea lateralmente en cada cambio de dirección. Esos golpes se transmiten al brazo, al balancín y a las soldaduras del conjunto. Con el tiempo, generan fatiga en las estructuras y pueden provocar grietas en zonas que no estaban diseñadas para recibir esos esfuerzos.
Desgaste acelerado de los componentes adyacentes. Un bulón desgastado en una articulación con holgura golpea el orificio de la orejeta en cada ciclo de trabajo. El orificio se va ovalando y el desgaste se acelera exponencialmente. Lo que empezó siendo un cambio de bulón acaba siendo también un cambio de orejetas y, en casos extremos, una reparación del alojamiento del brazo.
Ruido. Las articulaciones desgastadas generan ruidos metálicos —golpeteos, chasquidos— especialmente en los cambios de dirección. Es una señal clara de que el juego ya es significativo.
Señales que indican que hay que revisar las articulaciones
Inspección visual del movimiento. Mover el implemento de un lado a otro sin carga y observar si se desplaza lateralmente más allá del movimiento normal. Un implemento que se mueve visiblemente en la articulación sin carga indica holgura significativa.
Escucha durante el trabajo. Golpeteos metálicos en los cambios de dirección de los cilindros hidráulicos, especialmente en los momentos en que el implemento pasa del movimiento de entrada al de salida.
Medición de la holgura. Con la máquina parada y el implemento en el suelo, medir con un calibre o comparador de carátula el desplazamiento lateral del extremo del implemento cuando se aplica fuerza manual. Los fabricantes especifican el juego máximo admisible, habitualmente entre 1 y 3 mm según el tamaño de la máquina. Si supera ese valor, hay que intervenir.
Inspección de los orificios de las orejetas. Con los bulones extraídos, inspeccionar el interior de los orificios. Si han perdido su forma circular y tienen desgaste asimétrico —más desgaste en una zona que en otra— la orejeta está fuera de tolerancia y hay que sustituirla o repararla.
Cuándo sustituir los bulones y cuándo las orejetas
Solo los bulones. Si los orificios de las orejetas todavía tienen buena geometría y los casquillos del brazo están en buen estado, con cambiar los bulones puede ser suficiente. El bulón nuevo, al tener el diámetro correcto, elimina la holgura y devuelve la articulación a las tolerancias originales.
Bulones y casquillos. Si el casquillo de bronce del alojamiento en el brazo también está desgastado, montar un bulón nuevo en un casquillo desgastado no resuelve el problema. Hay que cambiar ambos. Los casquillos de bronce son piezas relativamente económicas y fáciles de fabricar.
Bulones y orejetas. Si el orificio de la orejeta está ovalado o con desgaste asimétrico, el cambio de bulón solo no es suficiente. Las orejetas desgastadas tienen dos opciones: fabricación de orejetas nuevas o reparación de las existentes mediante remecanizado del orificio si el material todavía tiene espesor suficiente.
Fabricación de orejetas y bulones a medida: por qué es necesaria
Las orejetas y los bulones son piezas específicas de cada excavadora y cada implemento. No existe un estándar universal que funcione en todas las máquinas. El diámetro del bulón, la longitud, la separación entre orejetas y el espesor de la chapa varían según la marca, el modelo y el tonelaje de la excavadora.
En muchos casos, el recambio original no está disponible —porque el implemento es antiguo, porque es de fabricación personalizada o porque el fabricante ya no da soporte a ese modelo. En esos casos, la única solución es fabricar la pieza a medida.
En METALSUR fabricamos orejetas y bulones con las medidas exactas del sistema de articulación de cada máquina. Las orejetas se fabrican por soldadura estructural con los orificios mecanizados en torno después de soldar —proceso que garantiza que las dimensiones son correctas independientemente de las deformaciones del cordón de soldadura. Los bulones se fabrican en acero tratado térmicamente para combinar dureza superficial y tenacidad de núcleo, con el diámetro y la longitud exactos para el sistema de articulación concreto.
El resultado es una articulación con las tolerancias correctas que dura lo que tiene que durar, sin necesidad de recurrir al fabricante original ni esperar semanas a que llegue el recambio.